<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Entrevistas | Revista Hacia el Sur</title>
	<atom:link href="https://haciaelsur.cl/category/entrevistas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://haciaelsur.cl</link>
	<description>Libros, opinión y cultura</description>
	<lastBuildDate>Mon, 08 Dec 2025 00:25:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-CL</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://haciaelsur.cl/wp-content/uploads/sites/6/2021/06/cropped-hacia-el-sur-favicon-32x32.png</url>
	<title>Entrevistas | Revista Hacia el Sur</title>
	<link>https://haciaelsur.cl</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Desde el sur, la poesía no se rinde: Entrevista a Rosabetty Muñoz, Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda</title>
		<link>https://haciaelsur.cl/2025/12/07/rosabettymunoz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Benjamín Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Dec 2025 22:52:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Rosabetty Muñoz]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://haciaelsur.cl/?p=8237</guid>

					<description><![CDATA[“Yo creo que para eso sirven los premios: para ir abriendo ventanas hacia distintos lugares y produciendo encuentros. A mí siguen interesándome mucho los seres humanos, las personas me gustan mucho, a pesar de que hay personas horrendas, también es interesante.”]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="et_pb_section et_pb_section_0 et_section_regular" >
				
				
				
				
					<div class="et_pb_row et_pb_row_0">
				<div class="et_pb_column et_pb_column_4_4 et_pb_column_0  et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough et-last-child">
				
				
				<div class="et_pb_module et_pb_text et_pb_text_0  et_pb_text_align_left et_pb_bg_layout_light">
				
				
				<div class="et_pb_text_inner"><p style="text-align: justify">Por <a href="https://haciaelsur.cl/author/benjaminecontreras/"><strong>Benjamín Contreras</strong></a>, Esteban Contreras, Sebastián Vivanco Lorca</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Se ha reconocido en Rosabetty Muñoz una de las voces más hondas y singulares de la poesía chilena contemporánea. Nacida en 1969, en Ancud, Chiloé, su escritura se ha trenzado con la respiración de las islas, con la memoria de las mujeres del sur y con la persistencia de una naturaleza que se resiste a ser borrada por el vértigo del progreso y el extractivismo. Desde <em>Canto de una oveja del rebaño</em> (1981) hasta <em>Hijos</em> (1991), <em>Sombras en El Rosselot</em> (2002) y <em>Ligia</em>(2020), se ha configurado un territorio poético donde lo íntimo y lo colectivo se aúnan en favor de la gestación de una palabra que encarna la tensión entre el desarraigo y la pertenencia.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Desde este marco, se ha dicho que su poesía “habita la pérdida, la transforma en materia viva, en un lenguaje que todavía busca reparar” (Amaro 118). Allí donde la modernidad erosiona los bordes, se levantan las voces que Muñoz rescata: las del trabajo, la infancia y los cuerpos anónimos del archipiélago. Por ello, su obra ha sido leída no solo desde una envergadura testimonial asociada con lo lírico, sino también se ha concebido como una forma de resistencia cultural y de afirmación de lo local frente al centralismo y la homogeneización del discurso nacional. Se advierte en su figura una doble pertenencia: la del oficio docente y la del ejercicio poético, ambas entendidas como actos situados, de cuidado y de transmisión. Su escritura no se desvincula de la experiencia comunitaria, pues se arraiga en ella, haciendo visible un modo de estar en el mundo que une palabra y territorio.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Entre los múltiples galardones de la poeta, se destaca el fallo del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2024, donde el jurado relevó cómo la autora “escribe una poesía situada, que nos habla desde la naturaleza, los paisajes, las costumbres y los ritos de las islas de Chiloé, mostrando cómo el capitalismo acelera la pérdida de tierras y formas culturales” (Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio). De esta forma, el reconocimiento no solo consagra una trayectoria de más de cuarenta años, sino que también reafirma la vigencia de una voz que interpela desde los márgenes del país y desde una ética de la memoria.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">La presente entrevista se realizó de manera virtual en octubre de 2025, con la poeta en su residencia de Ancud y el equipo entrevistador en San Fernando, para <em>Revista Hacia el Sur</em>. En aquel encuentro se buscó escuchar el pulso de una obra que ha seguido interrogando los márgenes desde donde se renueva la poesía chilena y su modo de pensar el país desde el sur, donde la memoria se ha experimentado gesto y el lenguaje, casa.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>¿Cómo conviven usted la figura de maestra y de poeta? ¿Se roza, se tensa, se fecunda el oficio?<br />
</strong>Sí, en realidad como recurrentemente me llevan a este tema y es difícil cambiar los hechos, la realidad, como uno la recuerda, pero yo creo que fundamentalmente Gabriela Mistral ha sido central en mi proceso tanto de escritura como de formación pedagógica por la ocasión o la forma en que ella llegó a mi vida.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">[Gabriela Mistral (1889–1957) fue maestra rural, poeta y diplomática chilena. Siendo la primera mujer latinoamericana en obtener el Premio Nobel de Literatura, su obra entrelaza la docencia con la ética del cuidado, configurando una poética del magisterio que marcó generaciones de lectores y escritores latinoamericana]</p>
<h3 style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“Gabriela Mistral ha sido central en mi proceso tanto de escritura como de formación pedagógica. Su figura encarna para mí una estatura moral y heroica que define la pedagogía como un acto de rigor y de entrega, una forma de trascender la vida común.”</strong></h3>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Siento que en la primera niñez, cuando uno está más curioso, abierto a todos los elementos del mundo, la poesía puede hacer un tremendo trabajo, yo lo siento como profesora, el hacer llegar ese lenguaje que es una lengua misteriosa y rítmica, llena de musicalidad, que es una cosa que encanta a los niños. Y yo soy muy agradecida tanto de mi madre como de las profesoras de primer ciclo básico que me enseñaron poemas de Gabriela Mistral cuando yo ni siquiera comprendía lo que decían ni comprendía mucho de los sentimientos tan dramáticos, trágicos, que Gabriela Mistral mostraba en algunos poemas, porque yo no me aprendía solamente las rondas, sino que me enseñaron poemas mucho más contundentes.<br />
Debo haber tenido unos diez o doce años cuando aprendí los sonetos de la muerte, por ejemplo, y son cuestiones que marcan absolutamente no solo la educación sentimental, sino que el imaginario del que después he estado trabajando y sacando el material de mi propia escritura.<br />
Respecto de lo de profesora, siento que hay un ingrediente de una estatura moral y una estatura heroica, incluso, en cómo plantea la pedagogía Gabriela Mistral. Con un nivel de exigencia y de rigurosidad que yo creo que fue lo que a mí más me conquistó desde el principio.<br />
Yo no sé de la generación de ustedes en realidad, pero en mi tiempo, que uno termina siempre hablando como varias décadas para atrás, uno buscaba una estatura superior para darle sentido en realidad a la vida. Por un tiempo quería ser misionera, creía en esto de la santidad, quiero decir, son búsquedas adolescentes por darle un sentido, una significación más profunda a la vida de uno y en esos avatares encontré de nuevo a Gabriela Mistral, de otra manera, con toda su biografía, que fue para mí muy importante. El tema que haya sido una mujer que se la batió sola, es decir, sin la típica fórmula que haya estado formada para ser esposa y madre, sino que ella hizo una vida personal propia a su ritmo, con su propio impulso vital, que anduvo por tantos países, una mujer viajera, pensadora, con opinión política.</p>
<h3 style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“Me da pena cuando las chicas tienen como modelo a mujeres que son pura superficie e imagen. En cambio, Gabriela Mistral y otras mujeres de su tiempo ofrecían una potencia espiritual y vital que aún nos construye.”</strong></h3>
<p style="font-weight: 400;text-align: center">Yo creo que todo eso me conquistó en la adolescencia y yo soñaba, era como heroína. Por eso digo que a veces me da una pena cuando las chicas tienen de modelo algunas mujeres que son pura superficie e imagen y en cambio uno tuvo por lo menos algunas de estas mujeres con una potencia espiritual, una potencia vital. Uno se va construyendo todo el tiempo y yo creo que lo que uno lee, lo que hace que entre a su vida forma parte integral de lo que uno termina siendo, y yo me alegro mucho de que hayan puesto en mi pupitre, en la escuela primero, en mi casa, a Gabriela Mistral.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>Usted ha afirmado que creció escuchando a su madre y a adultos relatar historias que eran fantásticas, pero que se presentaban como si fuesen verdad. En este sentido, ¿cómo dialoga esa tradición oral con su escritura?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Cada vez más integrada. Yo empecé a escribir desde muy niña, pero digamos que cuando yo considero que empezó a ser un oficio, con la seriedad que merece aquello, con el nivel de lectura con el rigor y la intensidad que ha sido, fue alrededor de los veinte años. O sea, hace más de cuarenta que soy escritora, como yo considero que es un escritor, que la palabra es el centro de todo, incluso de sus decisiones vitales.</p>
<h3 style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“Cada vez me interesa más escuchar y atender a lo que oigo. Las voces de las mujeres chilotas, sus giros, sus historias, su manera de entender el mundo, son una materia viva. Mi poesía está profundamente comprometida con esa oralidad.”</strong></h3>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">En principio estaba como muy libresca, como muchos de nosotros cuando vamos descubriendo poetas extraordinarios, uno tiende a ir reproduciendo ciertos tips, ciertos movimientos, empieza a fascinarse con la lengua de otros y eso es muy bueno que pase también. Entonces creo que toda esa etapa primera me sirvió para llegar después a conclusiones o no conclusiones, nada está concluido, pero algunas apreciaciones como más personales y empecé a apreciar mucho más cada vez a escuchar y a ponerle atención a lo que oía, sobre todo en el contexto de mi mundo particular, propio de la comunidad donde vivía, y me empezaron a interesar mucho las voces de las viejas mujeres chilotas. Me dedicaba a notar muchas frases, giros del lenguaje, historias, yo creo que no hay nada que uno pueda imaginar que tenga el mismo peso que la vivencia o la experiencia vital de otros que la cuentan a veces con una libertad que no aspira ni pretende nada más que comunicar. Pero esa comunicación tan intensa que da a veces no solo el hecho, sino que la apreciación personal de ese hecho es lo que me ha hecho a mí llegar cada vez más a una literatura que yo encuentro que está profundamente comprometida con lo oral, hay poemas míos donde no hay nada mío, solamente el título, por ejemplo. Es decir, yo he reproducido diálogos completos de algunas personas y eso me interesa mucho, ese territorio es el que más me interesa.<br />
Cada vez he estado haciendo más, ha ido ocupando más espacio esa habla, esa transmisión de una materia que yo encuentro completamente viva, que es la experiencia de otros, cada vez tiene más lugar en mi poesía.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">[La oralidad ocupa un lugar fundante en la poesía de Muñoz, en sintonía con la tradición etnográfica chilota. Verbigracia, en <em>En nombre de ninguna</em> (1999) y <em>Polvo de huesos</em> (2012), la autora incorpora voces comunitarias y giros dialectales que restituyen una memoria colectiva]</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>A menudo se la asocia al sur por su procedencia, pero en su poesía el sur parece más bien una respiración, una manera de percibir. Desde este marco, ¿qué significa para usted pensar poéticamente desde el sur?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Me gusta lo que dijiste, yo creo que es un triunfo de la escritura o de que de alguna manera he logrado hacer lo que me interesa. Yo no estoy aquí en el sur solamente, como lo he dicho en otras oportunidades, por un accidente de nacimiento o porque aquí están mis padres, porque mi madre es de aquí, de un sector rural de Ancud, sino que, por elección, llega un momento en que uno toma definiciones. De hecho, hay una anécdota, un poeta muy querido para mí, cuando yo tenía como alrededor de veinticinco me dijo: “tienes que irte a Santiago, si quieres que tu poesía tenga un lugar en la literatura chilena”. Y yo le dije: “yo no voy a cambiar”, o sea, yo entiendo que la instalación vital en un territorio tiene que ver también con un espacio mental, cuando a uno le interesa realmente la escritura, que tenga un sentido y que se relacione, que se trence un poco con el destino de la comunidad también, de la historia local. A mí me interesa muchísimo eso.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Ayer estaba escuchando una canción que me gusta mucho de Joan Manuel Serrat, que se llama Pueblo Blanco, es una descripción muy desesperanzada, oscura respecto de un pueblo en el que no pasa nada. Se empieza a hablar de que cada uno de los personajes se muere, y que morir y nacer no tiene ningún sentido porque todo es lo mismo, el sol le pega encima, le cuesta el trabajo para producir algo. Da una imagen tremenda de lo que es un pueblo pequeño. Es líricamente preciosa la canción, pero yo pensaba que no puedo estar más distante de eso, siento que la instalación, no solo del imaginario, sino que como experiencia también es como escritora, pero también como ciudadana, como habitante de un lugar comprometida con que la palabra tiene que tener un sentido en esa comunidad, tiene que tener un papel dentro de habitar un determinado lugar.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Yo creo que no es un accidente que uno quiera quedarse en su pequeño lugar y yo soy totalmente contraria al tema de que es aburrido. Creo que no puede haber nada que sea menos aburrido que un pueblo pequeño, en el sentido de que lo que ocurre en la superficie, en la capa superior, puede parecer que es plana, que el tiempo es siempre lo mismo y que va dando vueltas con una cierta cadencia muy lenta. Pero lo que subyace, lo que está abajo en la superficie, es tan intenso que basta que uno tenga el ojo más aguzado para ver las profundidades del alma humana que están igual presentes ahí. No en vano Tolstoi decía: “cántale a tu aldea y será universal”, porque yo creo que no tiene que ver solo con el lugar, sino que lo que a mí me interesa es lo humano y su relación con el entorno del mundo en el que se mueve aquello que llamamos humano. Es decir, las profundidades abisales a las que puede llegar el corazón del hombre, las maravillas que puede hacer y también el horror que puede hacer están en un espacio pequeño mucho más expuesto para que uno pueda revisarlos con tranquilidad y finalmente reproducen lo que es en cualquier otro lugar.</p>
<h3 style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“No me interesa un sur paradisíaco ni maldito, sino el desafío de mirar cuántos de nosotros mismos encontramos en estos lugares. En los espacios pequeños se revelan las profundidades del alma humana.”</strong></h3>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">No me interesa un sur paradisíaco ni maldito, sino el desafío de mirar cuántos de nosotros mismos encontramos en estos lugares. En los espacios pequeños se revelan las profundidades del alma humana. Como dice Kavafis en el poema de la ciudad, la gente vive soñando otras vidas, “iré a otro pueblo”, “iré a otra ciudad”, “seguro que debe haber un lugar donde voy a ser más feliz”. No, Kavafis lo dice magistralmente, una voz le responde: “no habrá otra ciudad para ti, si en este pequeño lugar la destruiste, en toda la tierra la destruiste”. Para mí esa explicación respecto de buscar voladores de luces o el esplendor de las ciudades es una búsqueda inútil cuando todo aquello que podrías encontrar aquí está también en estos pequeños lugares.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">[Se alude al poema <em>La ciudad</em> (1910) del poeta griego Constantino Kavafis, donde la imposibilidad de huir de uno mismo se articula como metáfora de la condición humana y del destino]</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">El sur me interesa como forma también de conocimiento, es como cuando uno entra en el periodo de la adolescencia, siento que es lo más interesante de todo, que uno puede explorar en ese mundo o en esos mundos inagotables que hay dentro de uno, porque de verdad es que lo son. Son extraordinarios mundos dentro de uno. ¿Pero para qué quiere averiguar todo eso? Para entablar relaciones con otros que también tienen universos extraordinarios dentro de sí mismo. Así siento yo que es esto de la literatura, de la poesía. Una comunicación, pero a unos niveles de densidad que permiten que, explorando los pequeños espacios, uno pueda ser capaz de abrir al diálogo con cualquier otra comunidad así de pequeña o que aspiran a ser grandes.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>¿Usted cree que esta forma de ver el sur sea necesaria para comprender al resto del país?<br />
</strong>Yo creo que es la única o una de las pocas esperanzas que tenemos. Centrarnos en nuestros pequeños lugares, y ojalá mirar hacia atrás, lo que los mayores hacían para sobrevivir, en los tiempos tan apocalípticos que se avecinan. Yo creo que con la oscuridad, no solo con los temas económicos, sino que la violencia o una pérdida de sentido en términos generales de la vida humana ha generado un cambio de paradigma. Si ya no comprendes el mundo total en el que estás inserto, si no vuelves a mirar la naturaleza, si no vuelves a poner atención a que somos solamente uno más de los elementos de un ecosistema completo, va a ser difícil que podamos sobrevivir, no solo como especie, sino que en todo lo que nos está pasando en términos de comprender y de pensar el futuro, si es que existe un futuro.</p>
<h3 style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“Los profesores no podemos no tener esperanza. Si no creemos en el porvenir, no sé qué hacemos en la pedagogía. La palabra, el aprendizaje y la poesía son también actos de fe en la humanidad.”</strong></h3>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Yo creo que una de las formas que va a ser más acertada y que tiene esperanza es esto de volver a los pequeños lugares, a la historia de nuestros antepasados, de nuestros mayores, porque de ahí se puede sacar sabiduría, formas de entendimiento, formas de producción para alejarnos del capitalismo que ha sido salvaje, que ha sido uno de los grandes males no solamente en términos de explotación de los recursos, del extractivismo que ha sido feroz, sino que además en términos de lo que nos hace más humanos, es decir, eso de volvernos completamente individualistas, de ser más que ciudadanos consumidores, gente que está desesperada por el placer y que no es capaz de volver a las cosas más sencillas y simples. Yo creo que un camino es este, no es solamente un conocimiento de sí mismo, sino que es un camino también pensando en un porvenir, que estamos obligados a creerlo. Los profesores no podemos no tener esperanza, si no, no sé qué hacemos en la pedagogía. Hay que tener esperanza.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>En muchos de sus poemas el paisaje, por ejemplo, se siente corporal, táctil y con una presencia relevante. Desde este eje presente en su poesía, ¿cómo se percibe esa frontera entre el cuerpo y el de la tierra?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">A mí me encanta esa pregunta, pero es difícil de responder porque lo que logro yo, con el trabajo respecto de todos estos temas, es con la palabra lírica, es ahí donde me las juego todas y es ahí donde he dicho lo que podría decir. Yo creo que tiene mucho que ver con la condición isleña, me da la impresión que está muy ligado físicamente y también mentalmente esta idea de la tierra, del espacio como un cuerpo muy femenino encuentro yo, como esto de las pequeñas lomas suaves, las entradas de los canales y te provoca, y siempre hay por ahí alguna casa, algún elemento vital. Me da la impresión de que todo eso es muy maternal, en el mejor de los sentidos. Siempre para mí, el océano, el mar abierto, esas olas estallando contra las rocas, me recuerda más a lo masculino, es decir, es muy básico tal vez hacer en estos dos focos, pero entre medio, por supuesto, hay muchos otros temas que podríamos tratar, pero en rigor yo podría decir que eso es lo lleva también la escritura hacia lo corporal. En este sentido, tengo una inquietud respecto de lo que ha sido la percepción de sí mismas que tienen las mujeres que viven en condiciones como las isleñas.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Hace como dos o tres años, hicimos un proyecto con una socióloga: fuimos por varias islitas pequeñas de Chiloé donde todavía queda (si queda cultura de la que llamamos de tradición, con ese peso de lo mítico, si queda alguna parte de estas islas pequeñas) y estuvimos yendo a conversar a las casas donde hay muchas mujeres solas, muchas ancianas. Les preguntamos cosas bastante íntimas acerca de la percepción de ellas mismas, y el papel que tuvieron desde niñas, desde jóvenes, las distintas etapas, su encuentro con lamentación, por ejemplo, y después con su pareja, etcétera. Y es tremendo, eso sí que es dramático escuchar los testimonios, muchas de esas frases, de hecho, las estoy preparando para un poemario, pero hay en un libro que se llama <em>Avísame cuando llegues</em>, es un texto con varias escritoras chilenas y nos instaron a participar y allí yo mandé un texto que está construido con puras frases que escuché en esas islas. Hice una selección de esas entrevistas y es tremendo ver cómo hay una separación absoluta entre <em>lo cuerpo</em>, que es como lo animal, así se ve en la que trabaja, la que hace cercos, la que pica leña, tiene guaguas y toda la percepción de su valor como mujer no tiene lugar en eso, en esa percepción de lo corporal. Entonces todos esos elementos yo también los uso mucho en mi poesía.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">[El proyecto aludido corresponde a un trabajo colaborativo de campo realizado por Muñoz en las islas menores del archipiélago de Chiloé hacia 2021, centrado en las representaciones del cuerpo femenino y la transmisión de saberes orales. Parte de esos registros fueron integrados al libro colectivo <em>Avísame cuando llegues</em> (Santiago: Planeta, 2022)]</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>¿Qué cambios ha visto en la forma en que las mujeres del sur escriben o se relacionan con la palabra o cómo son representadas, después de tantos años de docencia y trabajo cultural?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Ha cambiado muchísimo. Llega como siempre a los lugares más periféricos y que, si queremos llamarlos de alguna manera, son lejanos de algunos centros, llega con cierto retardo. Este es un mundo bastante conservador, pero aun así a mí me tocó ya ver las últimas generaciones de mujeres, como, a ver, recuperando un poco el poder de las mujeres, porque acá han sido siempre muy fuertes. Yo recuerdo tías, abuelas, mi madre, mujeres muy poderosas que no solo se hacían cargo de la crianza de los hijos, de las labores, a veces de las labores más tremendas, porque la isla, como ustedes saben, históricamente —y a mí me tocó verlo mucho en mi familia— se iban los hombres, porque acá las condiciones económicas no eran, nunca han sido buenas, y se iban a trabajar al sur argentino, a la Patagonia chilena también.<br />
Y entonces varios meses se quedaban ellas a cargo de todo: eso significaba la siembra, la pesca, la marcada, los cercos, la leña, todo lo que tenían que procurar ellas, además de criar a los hijos, etcétera. En esa fortaleza, que era fortaleza física pero también de carácter, de ser un carácter muy poderoso de estas mujeres que sostenían el mundo en realidad, también después empezó de a poco a tomar otros papeles. Por ejemplo, casi todas las dirigentas vecinales acá son mujeres: de las juntas de vecinos, de los clubes de ancianos, muchas directivas de mujeres en los colegios, en las directivas de padres y apoderados y de estudiantes también son mujeres. Es como ir tomando paulatinamente papeles que antes no se tomaban, como lo público, por ejemplo. Pero también uno ve lo frágil que es todo eso, porque sabemos cuánto tienen que ver todas las decisiones políticas. Por ejemplo, uno de los temas que yo como profesora he visto muchísimo es el tema de los embarazos adolescentes. Y quiero decir que eso, que era tan castigado socialmente, ahora tal vez no lo es, pero el peso sigue siendo de las mujeres todavía, aun hoy, de las chicas de quince, catorce, dieciséis años que quedan embarazadas y que ven cómo la vida se les viene encima y no tienen ninguna opción. Y desgraciadamente son muchas mujeres las que reproducen ese machismo.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>Frente a esta amenaza del machismo, y considerando las grandes conquistas de las mujeres, ¿qué memorias o gestos comunitarios siente que su poesía intenta preservar o volver a poner en circulación como una manera de contribuir a rescatar o mantener estas conquistas?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">A mí no me parece que la poesía tenga que ser tan declarativa. Yo podría reconocer algunas cosas que aparecen, que a mí me interesan mucho. Por ejemplo, me parece que la solidaridad de las mujeres, la solidaridad concreta, experiencial, vale tres veces lo que cuesta cualquier declaración de un manifiesto feminista que ha sido construida en una universidad. Es decir, estas mujeres que no necesitan que les hablen de sororidad para tener un profundo nexo, una con otra, en ayudarse en estas comunidades pequeñas. Eso me parece una cuestión que yo querría que sea uno de los valores que se representan, que se reconozcan, y sobre todo que las mujeres lo reconozcan:  hay un poder de solidaridad profunda entre las mujeres antiguas y que se ha extendido a lo largo de las generaciones como un valor encuentro sustancial. Eso me interesa mucho.</p>
<h3 style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“me parece que esa es una brillantez femenina también: la de armar mundos y sostener mundos. Es decir, todo el relato, todo lo mítico que hay acá, yo creo que ha salido de la voz de la oralidad de las mujeres.”</strong></h3>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Lo otro es la capacidad de sostener un espacio vital, de formar ambientes dentro de las casas. Para esto de la pandemia, por ejemplo, escribí un libro que se llama <em>La voz de la casa</em>, que publicó la Universidad Católica del Maule, que eran puros recuerdos que yo tenía de cómo adentro de la casa se podían vivir espacios de felicidad también, espacios de encuentro profundo. Porque cuando estuvimos obligados a entrar, a quedarnos dentro de las casas, empecé a recordar lo que hacían mi madre y muchas otras mujeres de acá con los inviernos, estos largos inviernos en que no se podía salir por esos temporales tremendos, y tenían varios niños, y tenían que tenerlos adentro de las casas. Yo he trabajado hartos textos sobre eso, porque me parece que esa es una brillantez femenina también: la de armar mundos y sostener mundos. Es decir, todo el relato, todo lo mítico que hay acá, yo creo que ha salido de la voz de la oralidad de las mujeres. Ellas son las que cuentan esos cuentos, las que han inventado y las que han creado todo un relato que sigue conservándose hasta hoy. Yo creo que esas son como pilares o piedras angulares dentro de lo que considero como lo mejor de los mundos antiguos.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Igual ciertas reservas de saberes que tienen que ver con la naturaleza, con el conocimiento de la naturaleza, con el respeto al tema de las mareas, de los cultivos, es decir, toda esa sabiduría que se ha transmitido oralmente, yo creo que también es otra piedra angular de este mundo que hay que mirar con detención para tratar de conservarlo.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>¿A quién cree que le habla hoy en día su poesía?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">En realidad, uno escribe, no es que exista un lector. Uno en realidad escribe, pero, por otro lado, yo soy un habitante de Chiloé, también una ciudadana, una madre, una abuela, y me gustaría que lo lean mis vecinos. O sea, que la gente que está por acá cerca, que ojalá dijera esto, como el otro día pasó en una comunidad de lectores: estábamos leyendo a Edesio Alvarado, que para mí es uno de los escritores más extraordinarios que hay en Chile. La comunidad leyó las obras completas, y una de las integrantes de la comunidad dijo: “Esos no son personajes, esos son mis vecinos”. Eso para mí es un comentario extraordinario. Que uno pueda hacer que la gente que debería ser el primer lector —el que me gustaría a mí que me lea— sea la de acá primero: mis vecinos, mis hijos, mis nietos, los que han sido estudiantes míos. Imagínense, en cuarenta años, cuántas generaciones habrán pasado. Serían los primeros lectores. Pero para que vean ustedes la paradoja: creo que es donde menos se me lee, en Chiloé. Ocurren esas cosas. Por otro lado, también tiene su parte buena: uno sigue siendo igual que cualquier persona que va por la calle, nadie te está hablando de tus libros ni nada de eso. Recién me empezaron a poner atención cuando empecé a salir en la prensa, cosa que también es triste, porque es como reproducir el mismo sistema desde el centro: señalan a alguien y entonces lo ve la gente que está alrededor. Eso es triste que pase, pero honestamente me acomoda.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Me acomoda ir a comprar a la farmacia y que esté atendiendo un exestudiante y que me pregunte cómo lo he pasado en el invierno más que estar hablando de cosas que igual a uno le da pudor, andar hablando sobre su trabajo, etcétera. Es como raro en el lugar donde uno vive. Pero en la intimidad de la lectura, libro-ojo, me gustaría ser leída por, como digo yo, esta parte primero; pero después, claro, ojalá se abran más espacios de lectura.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><strong>Al recibir el Premio Iberoamericano Pablo Neruda, ¿cómo vivió esa visibilidad desde su identidad peninsular y periférica?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Todo lo que me ha pasado literariamente, que ha sido mucho y muy bueno, ha sido paulatino, en cuarenta años bien distribuido sí, pero yo he tenido alegrías muy grandes. El Premio Altazor, que a mí me gustó mucho porque es un premio que dan los pares y que firmaban, o sea, ellos votan. Había un colegio votante de más de cien escritores, entre los cuales había varios premios nacionales, por ejemplo. Eso fue muy impactante.</p>
<h3 style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“Yo creo que para eso sirven los premios: para ir abriendo ventanas hacia distintos lugares y produciendo encuentros. A mí siguen interesándome mucho los seres humanos, las personas me gustan mucho, a pesar de que hay personas horrendas, también es interesante.”</strong></h3>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Y hay muchos reconocimientos que han llegado que han sido como un gran incentivo para seguir. Esa es una cosa. Y la otra, porque van abriendo campos de lectura; o sea, no solo quienes te leen, sino que más lectores, y eso es un diálogo siempre. Para mí es un milagro que alguien vaya y me diga “leí su libro”, “sentí esto”. Hay gente que dice lo que le ha pasado con los libros. Eso es emocionante para mí. Yo creo que para eso sirven los premios: para ir abriendo ventanas hacia distintos lugares y produciendo encuentros. A mí siguen interesándome mucho los seres humanos, las personas me gustan mucho, a pesar de que hay personas horrendas, también es interesante. Me gustan mucho las personas. Será por mi formación, no sé, pero me gusta mucho. Y entonces lo que van a hacer los premios es esto: ir abriendo espacios de lecturas nuevas. Y también la cosa económica es muy buena, porque yo empecé, primero vengo de una infancia que era bastante humilde. Después tuve que trabajar harto, empecé a tener hijos, todo. Siempre fue el tema económico difícil, no para llorar, no era miserable, pero no podía comprar libros, por ejemplo. En cambio, ahora puedo comprar los libros que necesito y que quiero. Eso para mí es uno de los privilegios más grandes que tengo. Todos los libros que quiera. Eso encuentro que ya es como llegar a un estado casi de flotación, así como de elevación.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">[Rosabetty Muñoz ha recibido el Premio Altazor de las Artes Nacionales (2013) por <em>Polvo de huesos</em> y el Premio Pablo Neruda (2024), ambos otorgados por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile. Estos reconocimientos consolidan su figura como una de las voces más relevantes de la poesía chilena contemporánea]</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Antes, yo entré a trabajar a los veintitrés años y ya era la vieja de Castellano. Lo único que me gustaría agregar es que es una profesión extraordinaria, desgraciadamente está muy degradada. Yo creo que lo peor que nos ha pasado a los profesores es que hemos perdido la consideración social. La gente ya no valoriza el trabajo, los apoderados, las familias no valorizan el peso que tiene el trabajo pedagógico y, por lo tanto, no apoyan como apoyaban en otro momento y compartían la formación, esto de formar almas que decía Gabriela Mistral. Eso es como triste, y en una sociedad tan tremenda como la que estamos viviendo. Bueno, en fin, hay muchas cosas en lo pedagógico para hablar.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">[La entrevistada retoma la noción mistraliana de “formar almas”, expresión recurrente en los <em>Recados</em> (1934), donde Mistral articula una pedagogía espiritual y estética en torno al oficio docente]</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">A lo largo de esta entrevista, Rosabetty Muñoz reafirma que su escritura no puede separarse del territorio ni de la comunidad que la sostiene. Desde la memoria oral de las mujeres chilotas hasta la conciencia crítica frente al extractivismo y a los modelos culturales que erosionan la vida local, su palabra se ofrece como un acto de resistencia íntima y colectiva. La poeta insiste en la potencia de los pequeños lugares, en la necesidad de volver a los saberes transmitidos por generaciones y en la capacidad humana —particularmente femenina— de sostener mundos incluso en condiciones adversas.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Desde este marco, Rosabetty reivindica la “potencia espiritual y vital” de la mujer, así como proyecta su papel no desde un carácter pasivo frente a las contingencias que permean la vida social y privada de ellas, sino como aquellas que contribuyen a darle forma a estos aspectos de la vida isleña creando y preservando cosmovisiones y formas de vida de las que la literatura, sea escrita u oral, tampoco es disociable.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">En este sentido, su obra no busca proclamarse desde el centro, sino abrir diálogos desde los márgenes o lo local, donde aún es posible imaginar otras formas de convivencia, de cuidado y de porvenir frente al resto de regiones del país que han tenido mayor o menor protagonismo que su lugar de origen. Colocando así a Chiloé y su gente en el mapa nacional de manera subrayada.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Como la misma poeta señala, la esperanza es un imperativo ético, especialmente para quienes enseñan y se vertebran en la palabra. Sobre la base de esta premisa, se espera que esta entrevista contribuya a difundir esas voces, gestos y memoria que su poesía resguarda, y que, como ella sugiere, continúan iluminando el sur como un espacio desde donde todavía es posible pensar el país y, sobre todo, la humanidad.</p>
<p style="font-weight: 400"><strong>Referencias bibliográficas</strong></p>
<p style="font-weight: 400">Amaro, Lorena. <em>Poesía chilena actual: desplazamientos, filiaciones y fracturas</em>. Cuarto Propio, 2018.</p>
<p style="font-weight: 400">Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. <em>La poeta y docente chilena Rosabetty Muñoz es la nueva ganadora del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2024</em>, 27 jun. 2024,<br />
<a href="https://www.cultura.gob.cl/actualidad/la-poeta-y-docente-chilena-rosabetty-munoz-es-la-nueva-ganadora-del-premio-iberoamericano-de-poesia-pablo-neruda-2024/">https://www.cultura.gob.cl/actualidad/la-poeta-y-docente-chilena-rosabetty-munoz-es-la-nueva-ganadora-del-premio-iberoamericano-de-poesia-pablo-neruda-2024/</a>.</p>
<p><iframe title="Rosabetty Muñoz" width="1080" height="608" src="https://www.youtube.com/embed/fuARJrLDT1A?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify"><span style="font-size: revert">.</div>
			</div> <!-- .et_pb_text -->
			</div> <!-- .et_pb_column --></span></p>
<p style="font-weight: 400">
				
				
			</div> <!-- .et_pb_row -->
				
				
			</div> <!-- .et_pb_section -->
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cartografía del encuentro: Entrevista a Rigoberto Meriño, poeta y gestor cultural de la Región de O’Higgins</title>
		<link>https://haciaelsur.cl/2025/04/12/entrevistarigobertomerino/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Benjamín Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 12 Apr 2025 14:50:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Premio nacional de literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Rigoberto Meriño]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://haciaelsur.cl/?p=8147</guid>

					<description><![CDATA[“A lo mejor no seré un grande, a lo mejor nunca voy a ser un grande, pero sí voy a ser el loco que se tiró al precipicio sin alas, pero que le salieron alas y que es posible volar en otros mundos”]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Por <a href="https://haciaelsur.cl/author/benjaminecontreras/">Benjamín Contreras López</a>, Esteban Contreras y Sebastián Vivanco</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Rigoberto Meriño, poeta y gestor cultural, nacido el 13 de octubre de 1964 en el Valle del Elqui, ha dedicado su vida a la palabra y al territorio. Desde sus raíces campesinas y arrieras en el pueblo de Varillar, hasta su actual residencia en la zona central —entre Chimbarongo y San Fernando—, desarrolla su labor de más de treinta años, reafirmando el valor de la poesía para establecer lazos entre la cultura y las comunidades locales.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“La verdad es que yo soy un poeta infiel, tremendamente infiel …Yo soy un hombre de montaña, soy un cabrero, soy un minero, entonces el Valle de Elqui me reclama como poeta elquino. El Valle de Colchagua me reclama como colchagüino, porque entre Chimbarongo y San Fernando yo he hecho toda mi vida laboral y cultural. Entonces, ambos valles se pelean la autoría de este caballero y, la verdad, es que yo me dejo llevar, me dejo seducir”</strong></p>
<p style="text-align: justify">Rigoberto se formó como técnico agrícola y con más de 30 años de experiencia en el ámbito educativo, ha dejado una huella profunda en generaciones de estudiantes, fomentando en ellos la sensibilidad poética y el compromiso con su tiempo. Como poeta, es autor de más de veinte libros, entre ellos <em>Versos para Gabriela</em> y <em>Corazón Ecológico</em>, obras traducidas a lenguas como el inglés, quechua, aimara y mapudungún y que han tenido una recepción positiva por parte de dichas comunidades en la medida que las obras han sabido expresar temáticas contingentes y ligadas a los saberes locales e idiosincrasia. Su impacto ha trascendido fronteras, logrando reconocimiento internacional, publicaciones en Europa y el éxito en plataformas como Amazon, donde algunas de sus obras han alcanzado la categoría de <em>best seller</em>.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Además de su prolífica producción literaria, Rigoberto Meriño se ha destacado como un defensor incansable del arte local. Apropiándose del concepto de poesía pedagógica, ha empleado el verbo con fines didácticos, pero siempre poniendo en foco el campo cultural del Valle de Colchagua como del Valle de Elqui. Así, el poeta ha impulsado diferentes iniciativas para fortalecer el diálogo entre el Estado, los artistas y las comunidades. Entre sus logros más significativos se encuentra su contribución a la promulgación de la Ley 21.181, destinada a visibilizar y valorar el talento regional.</p>
<h3 style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“el mérito es tan difícil de definir. El mérito, si lo miramos por el mérito académico, creo que yo no tengo. Lo que sí tengo es un mérito de un trabajo de 50 años, de perseverar en lo local, sentir que lo que estamos haciendo es el camino correcto”</strong></h3>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Rigoberto ha convertido su poesía y gestión cultural en una cartografía del encuentro: colegios, calles, bibliotecas y centros culturales han sido los puntos de un tejido que expande el arte más allá de los circuitos tradicionales. Su trabajo demuestra que lo local, más que una aparente exclusión, es un punto de fuga desde donde se puede bocetear una sociedad más justa, inclusiva y creativa. En este mapa de intervenciones, adquiere relieve para el poeta la pasada postulación al Premio Nacional de Literatura 2024; un gesto que trasciende la competencia, pues, más que una candidatura, fue la afirmación de una praxis prolongada. En este sentido, su participación en el certamen se dio mediante una nominación popular que reunió más de mil firmas a lo largo del país. En este acto, Meriño reiteró su vocación por la democratización de la literatura, sosteniéndola en el pulso de las comunidades locales y en la certeza de que la palabra, para ser justa, debe ser compartida.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">La presente entrevista fue realizada el nueve febrero del 2025. Accediendo a que sus palabras fueran trascritas y publicadas para la <em>Revista Hacia el sur</em>, el poeta permitió que el encuentro se llevara a cabo en las instancias de su departamento, espacio ubicado en la comuna de Chimbarongo, región de O&#8217;Higgins, y destinado exclusivamente a la creación poética.</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>¿Cómo recuerda sus primeros pasos en la poesía y quiénes influyeron en su decisión de dedicarse a escribir? </strong></li>
</ul>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">&#8220;La cabra suelta en el huerto andaba comiendo albahaca, toronjil comió después y después tallo de malva, era blanca como un queso, como la luna era blanca&#8221;. Con ese poema comienza la historia, mi relación con la poesía. Me gustaba mucho observar cómo las nubes en el cielo se iban juntando, armando formas. Yo provengo del Valle de Elqui, entonces el río es vivo, es cantor, el río tiene mucha sonoridad. Escuchaba cómo el río cantaba, cómo hablaba, y eso, de cierta forma, me hacía ser diferente con respecto a mis compañeros.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Otro hecho que me impactó mucho, y que de hecho salió en una <a href="https://www.prensamerica.com/blog/de-nino-cabrero-a-best-seller?context=tag-rigoberto+meri%C3%B1o">entrevista</a> en <em>Prensa América </em>, ocurrió una noche después de una lluvia. Había una hermosa luna, gigante, que se reflejaba en el fondo de un charco de agua, y eso a mí me mató. Yo dije: &#8220;Pero ¿cómo se metió la luna allá abajo?&#8221;. Ese tipo de experiencias me llevaron a bucear en mis primeras poesías, a tener esta necesidad de hablar un lenguaje diferente.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Cuando tomé definitivamente el camino de la poesía, fue estando con mi mamá. Ella era lavandera, campesina. Un día, mientras ella lavaba ropa, yo estaba en la casa y, de repente, tomé un pedazo de carbón que usábamos para escribir. Con ese carbón, en un papel hice un escrito, se lo llevé a mi mamá, y ella, con las manos jabonadas, lo miró un poco, me miró a mí y me dijo: &#8220;¿Quién te lo hizo?&#8221;. Así comienza mi vida en la poesía y con la crítica, hasta el día de hoy.</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>¿Qué significa para usted ser poeta en el contexto de Colchagua y la región? ¿Cómo ha marcado su obra?</strong></li>
</ul>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">La verdad es que yo soy un poeta infiel, tremendamente infiel: yo soy un poeta, por un lado, del Valle de Elqui porque nací en el Valle de Elqui. Yo soy un hombre de montaña, soy un cabrero, soy un minero, entonces el Valle de Elqui me reclama como poeta elquino. El Valle de Colchagua me reclama como colchagüino, porque entre Chimbarongo y San Fernando yo he hecho toda mi vida laboral y cultural. Entonces, ambos valles se pelean la autoría de este caballero y, la verdad, es que yo me dejo llevar, me dejo seducir y, la verdad, es que no me defino ni como colchagüino ni elquino, simplemente me defino como poeta.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: center"><strong>“A lo mejor no seré un grande, a lo mejor nunca voy a ser un grande, pero sí voy a ser el loco que se tiró al precipicio sin alas, pero que le salieron alas y que es posible volar en otros mundos”</strong></p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>¿Qué significó para usted haber postulado al Premio Nacional de Literatura el 2024? ¿Y cómo vivió ese proceso de postulación ciudadana? </strong></li>
</ul>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Creo que fue desafiar al mundo académico, poner en valor el arte local, fue poner también en valor a los que estamos en una tarea diaria para dejar algo a las próximas generaciones. Nosotros somos los encargados de dejar algo para las próximas generaciones, los que trabajamos en los colegios, los que trabajan en las bibliotecas, en las industrias, los choferes. Todo el mundo tiene que dejar algo para las próximas generaciones y creo que el tema de la postulación tiene que ver con ese sentido, no con el sentido del mérito, porque el mérito es tan difícil de definir. El mérito, si lo miramos por el mérito académico, creo que yo no tengo. Lo que sí tengo es un mérito de un trabajo de 50 años, de perseverar en lo local, sentir que lo que estamos haciendo es el camino correcto.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify;padding-left: 40px">[El miércoles cuatro de septiembre se dio a conocer el fallo del Premio Nacional de Literatura en su edición 2024. Entre los candidatos a recibir el galardón se encontraron: Teresa Calderón, Elvira Hernández, Tomás Harris, Carlos Trujillo, Jaime Quezada, César Retamal, Rosabetty Muñoz y, por su puesto, Rigoberto Meriño. El premio fue concedido a la poeta Elvira Hernández de manos de la ministra de cultura Carolina Arredondo. Tras terminarse la carrera por el Nacional de Literatura Rigoberto Meriño se expresó en el <a href="https://diarioviregion.cl/noticias/30611-poeta-elvira-hernandez-obtuvo-premio-nacional-de-literatura-2024">Diario VI región</a>]</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>Usted ha mencionado que publicar en Europa es un logro excepcional, ¿qué aprendizajes o desafíos surgieron durante este proceso?</strong></li>
</ul>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Ese proceso de publicar en España fue maravilloso porque, al yo publicar en Europa, quebré una continuidad de algo que se veía tan lejano. Lo otro, hacer vínculo con personas que ven en nosotros una tremenda oportunidad y siento que lo que estamos haciendo va por el camino correcto.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Por eso nos atrevemos a postular a premios importantes, a invitar a la comunidad a que lea nuestros trabajos, que se adueñe de nuestro trabajo, porque lo que estamos haciendo nosotros, no solamente yo, sino todos los que estamos involucrados en la literatura. Son propuestas bastante genuinas y en Europa eso se agradece y se reconoce.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Tuve dos libros en Europa que fueron <em>best sellers</em> y eso algo nos dice, algo nos está diciendo acerca de que lo que estamos haciendo tiene un valor, hay un mérito. ¿De qué depende que esto suceda y se abra? Depende de nosotros. Yo creo mucho en mi trabajo porque siento que tiene el suficiente contenido para que se publique.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify;padding-left: 40px">[Los libros referidos son: <em>Versos para Gabriela</em> y <em>Corazón ecológico</em>].</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>¿Cómo definiría el impacto que estos logros han tenido en su vida personal y profesional?</strong></li>
</ul>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Cuando fui postulado al Premio Nacional de Literatura, mucha gente cercana me decía: “No, Rigoberto, no postules, la gente te va a tratar mal, la gente va a hablar mal de ti”. Yo también lo pensé, yo dije: “Sí, me van a tratar mal y la verdad es que esto no lo quiero”, pero algo en mi corazón me decía: “Si tú crees en tus convicciones, en tu proyecto, hazlo”.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Me llevé mordiscos, gente que se fue de mi lado, que se bajó de mi carro, que no estuvo de acuerdo conmigo, pero al final del camino siento y estoy convencido de que cumplo para lo que yo estoy predestinado. A lo mejor no seré un grande, a lo mejor nunca voy a ser un grande, pero sí voy a ser el loco que se tiró al precipicio sin alas, pero que le salieron alas y que es posible volar en otros mundos, que es posible volar en otras esferas sin tener alas, porque las alas las crea la convicción, las crea el amor, la constancia. Uno tiene que ser constante con lo que hace, de lo contrario no hay paraíso.</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>Usted ha señalado la importancia del arte local en reiteradas ocasiones y medios, ¿por qué cree que es esencial fortalecer el Arte Local? ¿Qué repercusiones positivas hay en ello?</strong></li>
</ul>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Es lo mismo con respecto al Premio Nacional de Literatura. Yo andaba para todos lados ronroneando con el tema del arte local. Ahí, el sueño comienza en 1999, hice todo un proceso de 25 años y resulta que salió una ley (Ley 21. 181), y que es un producto, es un velero, es una luminaria en el desierto para las próximas generaciones.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Todo lo que yo hago, todo lo que yo fusiono es para las próximas generaciones, ese es mi propósito. Si usted ve, yo no tengo reconocimiento, estoy más peleado con las autoridades, mis padres me quieren bien poco. Claro, porque yo tengo una convicción, yo tengo un camino ya trazado, que mi destino es tener algo para las próximas generaciones.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Todo lo que yo hago, todo lo que yo fusiono es para las próximas generaciones, ese es mi propósito. Si usted ve, yo no tengo reconocimiento, estoy más peleado con las autoridades, mis padres me quieren bien poco. Claro, porque yo tengo una convicción, yo tengo un camino ya trazado, que mi destino es tener algo para las próximas generaciones.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Entonces, cuando yo me vaya de este mundo, cuando me toque partir, algo voy a dejar en mi paso, no va a ser un paso así porque sí, no, no, no, porque yo estoy muy entusiasmado en dejar este departamento como un legado cultural donde aquí vivió y se respiró poesía. Entonces, siento que eso es lo que es el tema de los artistas locales: un legado para las próximas generaciones.</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>¿Qué papel cree que juegan las comunidades locales en la difusión y valoración de la poesía y el arte en general? </strong></li>
</ul>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Muy pobre. Las comunidades —y no es culpa de ellas, sino de un sistema— están focalizadas en el dinero. Vivimos en un sistema empecinado en la plata. Yo sé que el dinero es importante, lo entiendo, pero no debería ser lo más importante. Las comunidades se centran en el arte que entretiene, en el arte del <em>show </em>y el <em>business</em>, no en el arte antropológico y el arte antropológico tiene una gracia, realza y valora lo local. Sin embargo, esto suele estar reducido a lo folclórico, lo pintoresco, a la feria gastronómica costumbrista. No se le valora como un pilar de la identidad comunal.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Y aquí también hay una responsabilidad de los propios artistas. Este es un concepto que vengo trabajando hace tiempo: a los artistas nos enseñan a reconocer la harina, la sal, la olla donde haremos el pan. Luego, nos enseñan a amasar, y amasamos bien. Después, lo horneamos, nos queda dorado y nos embriaga el aroma. Pero tenemos una falla: en el cuarto paso, cuando hay que salir a vender el pan. Ahí los artistas nos frenamos. Ese cuarto paso se llama difusión, poner en valor, trabajar para potenciar nuestro arte. Ahí es donde, muchas veces, las comunidades terminan abandonando a sus propios artistas. Son poco comprometidas con ellos.</p>
<p style="text-align: justify">Si se fijan, cuando vienen artistas extranjeros, los espacios se llenan. En cambio, en un <em>show</em> de artistas locales apenas van cinco personas. Y más encima, dicen: “¡Pucha, compadre!, ¡qué fome!”. Porque la expectativa que tienen es la de la radio, la televisión, no la de la comprensión local. Por eso muchos artistas locales decaen en su esfuerzo. En este trabajo, el llegar al público, vender la obra, es clave.</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>¿Cómo piensa que su poesía ayuda a visibilizar a otros artistas o proyectos culturales de Colchagua y la región de O&#8217;Higgins?</strong></li>
</ul>
<p style="text-align: justify">Yo creo que más que aportar con la obra en sí, mi contribución está en cómo se va fortaleciendo la imagen del poeta. Siento que tengo la oportunidad de vender poesía, de vender mis libros. Tengo esa posibilidad, especialmente en Navidad, cuando mis libros para niños se regalan mucho. También los vendo a algunos colegios que requieren lecturas para sus estudiantes. A veces me llaman y me dicen: “Don Rigoberto, ¿tiene disponibles sus libros? Necesitamos 40 ejemplares”. Y listo, se venden. Pero no creo que eso tenga una gran incidencia. Lo que sí considero importante es mi constancia, mi proyecto con este departamento, las entrevistas que me hacen. Todo eso contribuye a reforzar la idea del poeta, a consolidar lo que significa serlo.</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>¿Qué inspira su poesía actualmente y cómo ha evolucionado ésta a lo largo de los años?</strong></li>
</ul>
<p style="text-align: justify">Las primeras veces, mi proceso era completamente empírico. A medida que llegaban las ideas, las tomaba, me las emperifollaba, como decía Pablo Neruda, me las comía, las amasaba y me las guardaba en el bolsillo. Luego, cuando andaba pastoreando, las iba recitando, cantando, reflexionando, y era en ese proceso de reflexión donde una idea comenzaba a tomar forma y a ordenarse. Con el tiempo, me volví más reflexivo. Ya no era simplemente recibir una idea del cielo, llevarla al papel y escribirla tal cual. Ahora llegaban diez, veinte ideas, y elegía la mejor para trabajarla con más rigor técnico.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">Hoy en día, sigo cultivando una poesía con los mismos fundamentos y formas, pero con un enfoque más estructurado. Trabajo con recursos pedagógicos y me apoyo en la investigación. Antes de publicar mis libros, investigo mucho, porque me he adentrado en una poesía que exige un compromiso con la verdad. No es lo mismo escribir “Gabriela Mistral, reina de Chile”, una imagen que cualquiera puede ver, que decir “Gabriela Mistral, montaña, semilla de Elqui”. Son frases parecidas, pero no iguales. En esa diferencia radica la responsabilidad concreta con la que trabajo.</p>
<ul style="text-align: justify">
<li><strong>¿Qué otros sueños o metas desea cumplir en los próximos años?</strong></li>
</ul>
<p style="text-align: justify">Cuando terminó la postulación al Premio Nacional, me fijé un nuevo desafío: quiero ser postulado a tres premios. Primero, al Premio Cervantes, que es un gran reconocimiento en Europa; segundo, a un premio muy importante en México (referencia al Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer); y tercero, al Premio Nobel. Es un camino largo, con mucho trabajo por delante. Ahora, insisto: quizás no tenga el mérito académico para esos premios. Pero no estoy trabajando para los académicos, estoy trabajando por el arte local. Algunos dirán: “Pucha, Rigoberto, se le salió la cadena”. Y sí, porque al exponerse a grandes sueños, uno también se expone a la crítica. Pero al final del camino, ¿qué pasó? Nada. ¿Me entiendes? Y si un día esto se logra, muchos se preguntarán: “¿Y este compadre quién es? ¿De dónde salió?”. Pero más allá del reconocimiento, lo importante es lo que dejamos atrás: las esporas poéticas, las esporas de nuestras comunidades.</p>
<p style="text-align: justify">Sí, es una locura. Pero ¿y qué tiene? Sé que hay dificultades, lo entiendo, pero nadie puede impedirme soñar. Nadie tiene derecho a negarme ese derecho, se cumpla o no. Si ustedes quieren ser cantantes y llegar lejos, háganlo. Si quieren ser grandes futbolistas, háganlo. Si quieren desarrollarse en cualquier área, atrévanse. Ni siquiera es cuestión de talento. Yo no siento que tenga talento en la poesía, más bien, tengo habilidades, y eso es diferente. En la poesía, como en el deporte, hay gente talentosa, pero no se atreve. Ahí tienen sus cuadernos guardados, sin que nadie los lea, aunque en ellos haya tremendas obras. Mientras tanto, nosotros, los más atrevidos, salimos al mundo. Y ahí está la diferencia y para eso hay que trabajar. Por eso, lo único que espero, es que algo quede en el pueblo como un sello para siempre: un verso, un poema, no pretendo nada más.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">A lo largo de la entrevista, Rigoberto Meriño deja en claro que el sentido de su carrera va más allá de lograr cierto mérito dentro del mundo “oficial” del arte o de la literatura, pues se proyecta como algo tan anormal frente a ello que su mera existencia ya es rupturista. Por ello, propone desafiar la corriente y, como representante de lo local, presentarse ante la academia no solo en busca de reconocimiento, sino para afirmar su existencia y visibilizar un arte que, de otro modo, difícilmente trascendería las fronteras de su territorio.</p>
<p style="font-weight: 400;text-align: justify">El poeta con su propuesta incita la difusión del arte local, aspecto que considera clave y necesario para que el arte antropológico pueda recibir la atención de la comunidad, además del arte ligado a los espacios del <em>show</em> y el <em>business</em>. Los esfuerzos de Rigoberto han tenido un impacto tangible en nuestra realidad como en la promulgación de la ley 21.181 que establece el día del artista local en Chile. Así, logrando un mayor reconocimiento de su arte y las comunidades que representa, se espera que su carrera sea inmortalizada como un presente para las futuras generaciones de artistas locales chilenas y del resto del mundo. Como mencionó en la entrevista. “Más allá del reconocimiento, lo importante es lo que dejamos atrás: las esporas poéticas, las esporas de nuestras comunidades.” Esporas que con esta entrevista anhelamos difundir.</p>
<p><iframe loading="lazy" title="Rigoberto Meriño fotos" width="1080" height="608" src="https://www.youtube.com/embed/46-1fSLNfGc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p>Detalle de las imágenes:</p>
<p style="font-weight: 400"><strong>Imagen 1:</strong> Rigoberto Meriño y su postulación al Premio Nacional 2024</p>
<p style="font-weight: 400"><strong>Imágenes 2 y 3:</strong> Promoción de Artistas locales y ley 21.181. Aprobada en 2019, bajo el gobierno de Sebastián Piñera, dicha ley pone en foco el rol de los artistas locales como representantes esenciales de las comunidades de determinados territorios y, por ende, establece el día nacional del Artista Local, celebrándose el sábado de octubre de cada año.</p>
<p style="font-weight: 400"><strong>Imágenes 4, 5 y 6:</strong> Creaciones visuales de Rigoberto Meriño.</p>
<p style="font-weight: 400"><strong>Imágenes 7, 8 y 9:</strong> Actual departamento del poeta y proyecto futuro de museo en honor a Artistas Locales de la Región de O´Higgins.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La necesidad de los archivos del teatro chileno y la formación de lectores de dramaturgia en la escuela</title>
		<link>https://haciaelsur.cl/2021/07/23/la-necesidad-de-los-archivos-del-teatro-chileno-y-la-formacion-de-lectores-de-dramaturgia-en-la-escuela/</link>
					<comments>https://haciaelsur.cl/2021/07/23/la-necesidad-de-los-archivos-del-teatro-chileno-y-la-formacion-de-lectores-de-dramaturgia-en-la-escuela/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javiera Sobarzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Jul 2021 12:34:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Archivo]]></category>
		<category><![CDATA[Archivo teatral]]></category>
		<category><![CDATA[Dramaturgia]]></category>
		<category><![CDATA[Escolaridad]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Viviana Pinochet Cobos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.haciaelsur.cl/?p=7172</guid>

					<description><![CDATA[Entrevista a Viviana Pinochet Cobos Por Javiera Sobarzo Viviana Pinochet Cobos es Licenciada en literatura de la Universidad de Chile, realizó su Magíster y Doctorado en literatura en la Universidad de Rutgers en New Jersey, donde también se especializó en teatro. Está interesada en la literatura para infancia, adolescencia y juventud y en cómo trabajarla [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">Entrevista a Viviana Pinochet Cobos</span></span></p>
<p><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">Por Javiera Sobarzo </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">Viviana Pinochet Cobos es Licenciada en literatura de la Universidad de Chile, realizó su Magíster y Doctorado en literatura en la Universidad de Rutgers en New Jersey, donde también se especializó en teatro. Está interesada en la literatura para infancia, adolescencia y juventud y en cómo trabajarla en aula, ya que al ejercer la docencia en escuelas evidencia que les estudiantes leen muy poco teatro y que en los planes y programas del Ministerio de Educación de Chile carecían de este tipo de lecturas actualizadas y equitativas en términos de género. Es en relación a sus estudios e intereses que ha participado en diferentes proyectos, como la antología </span></span><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><i>Imaginar la escena: teatro chileno contemporáneo para jóvenes</i></span></span><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"> (2018) y la creación de un archivo digital de Sergio Vodanovic. Actualmente trabaja en el archivo de Jorge Díaz. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"> La antología </span></span><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><i>Imaginar la escena: teatro chileno contemporáneo para jóvenes</i></span></span><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"> (2018) publicada por Pehuén es una recopilación de seis textos dramáticos que son acompañados de una presentación elaborada por les mismes autores o bien por alguien que haya participado en el proceso creativo. Esta antología fue elaborada en el marco de un proyecto financiado por el Ministerio de las Culturas, el Arte y el Patrimonio, en el que se considera también el trabajo con las obras en aula en distintos niveles de la educación media y el registro de las experiencias en una bitácora. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"> El archivo digital de Sergio Vodanovic surge desde la idea de elaboración de un proyecto sobre una serie de crónicas del dramaturgo publicadas en diarios y columnas que Viviana encontró cuando comenzó a conocer su obra, no obstante, el plan no funcionó como esperaba. Para elaborar este primer plan debió acercarse a la familia de Vodanovic. Conoció a Betty Johnson, su viuda, quien en vida construyó un gran archivo del dramaturgo. En ese momento se da cuenta de que debe comenzar por la elaboración de un proyecto sobre ese archivo, trabajo que comienza en 2017 junto a Daniel Berrios. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"> Ambos proyectos se relacionan mediante el mundo del teatro y las artes escénicas, un área conocida por Viviana Pinochet, quien comenta que desde pequeña asiste al teatro y realiza lecturas de obras dramáticas, ideas que defiende con gran ímpetu y promueve en la educación. </span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><b>¿Por qué realizar una antología teatral inspirada en un público joven?</b></span></span></p>
<p align="justify">— <span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">En primer lugar porque yo empatizo mucho con esa audiencia, me gustan mucho las novelas para la juventud, me gustan las series para juventud, todavía sigo consumiendo los distintos productos culturales para ese rango etario y los disfruto, pero además de eso, hay cosas buenas y cosas malas también, y eso es importante atenderlo (&#8230;) Creo que uno de los problemas graves que tenemos en términos de oferta cultural es que para los profes es muy difícil seleccionar obras para llevar a los cursos, porque las entradas a teatro no siempre son muy baratas, el tiempo tampoco abunda, entonces para un profe ir a ver obras para elegir para a cuáles llevar a sus estudiantes es súper difícil, incluso también el problema es que no tienen herramientas, no van habitualmente al teatro, entonces también mi objetivo era dar herramientas y acercar a la dramaturgia contemporánea a los profesores para que pudiesen partir de ahí y motivar la lectura, ya que en la dramaturgia contemporánea cada vez hay más publicaciones. </span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><b>¿Bajo qué ideas pensó la lectura de la antología?</b></span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">Me preocupé de que hubiera temas contingentes además de diversidad de autores y autoras. Creo que hay temas a los que le hacemos un poco el quite en las escuelas (&#8230;) Yo quería que hubiese varios temas que abordar sin prejuicios o ciertas predisposiciones hacia algunos géneros, ¿en qué sentido? me preocupé de que hubiese temas como la revisión de la historia, el conflicto en el Wallmapu desde la perspectiva de la militarización y desde la perspectiva de los mapuche que representaran reflexiones también del sistema educativo. Por eso hay una obra a nivel de liceo y otra a nivel de universidad. También hay reflexiones sobre la identidad de género, tensiones entre clases sociales, también el tema de la inmigración (&#8230;) Eran temas que sentía que eran urgentes para la educación media y también urgentes de abordar. </span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><b>¿Considera que las obras teatrales y los textos dramáticos resultan determinantes en el proceso de la formación literaria? </b></span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">Creo que la experiencia de un espectáculo de artes escénicas de buena calidad es muy relevante para que una persona después tenga la motivación para seguir participando de ese tipo de encuentros. La verdad es que en ese sentido creo que es muy importante también que los profesores y profesoras seleccionemos bien a dónde llevar a nuestros estudiantes, sepamos que hay personas haciendo teatro de súper buena calidad pensando en ese segmento (…) Hay teatros para primera infancia, ahora hay teatros para todas las edades, hechos con mucho profesionalismo y cariño, entonces es importante difundirlo y apoyar a los artistas. En cuanto a la lectura, creo que también nosotros estamos mucho más expuestos, por ejemplo, a la narrativa a partir en diversos formatos, como en las series, en las películas, además de los cuentos, los cómics, etcétera y entonces es como una forma de contar una historia en la que estamos muy acostumbrados. En cambio, el teatro nos ofrece otra forma de contar historias y no solo de contar historias, también de transmitir emociones y en ese sentido se conecta más con el género lírico pero puestos en un espacio, entonces tiene tantas posibilidades y tanta densidad que me parece que siempre podemos encontrar algo con lo que relacionarnos. </span></span></p>
<p style="text-align: center" align="justify"><span style="font-size: 24px">“<span style="font-family: Cambria, serif"><b>ha habido una desprotección enorme por parte del gobierno y no han atendido bien a las necesidades del sector. Estos planes de desconfinamiento o confinamiento, en el fondo, han un poco priorizado los mercados que mueven más plata en desmedro de la cultura, lo cual me parece muy grave”</b></span></span></p>
<p align="justify"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-7174" src="http://multisite.uoh.cl/haciaelsur/wp-content/uploads/sites/6/2021/07/Sobarzo-Javiera-Entrevista-a-Viviana-Pinochet-2021-07-21-B.jpg" alt="" width="896" height="1185" srcset="https://haciaelsur.cl/wp-content/uploads/sites/6/2021/07/Sobarzo-Javiera-Entrevista-a-Viviana-Pinochet-2021-07-21-B.jpg 896w, https://haciaelsur.cl/wp-content/uploads/sites/6/2021/07/Sobarzo-Javiera-Entrevista-a-Viviana-Pinochet-2021-07-21-B-227x300.jpg 227w, https://haciaelsur.cl/wp-content/uploads/sites/6/2021/07/Sobarzo-Javiera-Entrevista-a-Viviana-Pinochet-2021-07-21-B-774x1024.jpg 774w, https://haciaelsur.cl/wp-content/uploads/sites/6/2021/07/Sobarzo-Javiera-Entrevista-a-Viviana-Pinochet-2021-07-21-B-768x1016.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 896px) 100vw, 896px" /></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><b>¿Cómo ve el escenario teatral en el contexto actual? </b></span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">Creo que en Chile ha tenido como una conexión con la sensibilidad a nivel social súper grande (…) Es súper permeable el teatro a la contingencia entonces en ese sentido tiene mucho que decir y creo que general es súper autoconsciente, se cuestiona su soporte, sus funciones, su capacidad de comunicar. Está siempre revisando la práctica desde distintos ángulos, entonces eso también permite una mirada crítica importante. Creo que en el contexto del estallido social el teatro tenía mucho que hacer y qué decir y yo diría que la mayoría se volcó a las calles y permitió hacer un cuestionamiento (…) Ya pasando al contexto de la pandemia es difícil porque es otro contexto súper distinto. En ese contexto [estallido] el teatro estaba en la calle y después hubo repliegue. Creo que la pandemia ha sido productiva en términos de que en un comienzo permitió cuestionarse cuál era la naturaleza de la representación y cómo lo hacíamos perdiendo esta convivencia presencial que implica compartir en una sala teatral y esa dimensión ritual. Había que hacerlo online y yo lo encontraba muy complejo, pero adhiero mucho a la discusión que plantean: “tenemos que seguir trabajando sean cuales sean las condiciones. Hay que seguir trabajando, nuestra pega es crear, nuestra pega es actuar” y en ese sentido es súper productiva la discusión que se pueda generar, pero también hay que hacerlo desde la realidad de que los trabajadores de la cultura tienen que seguir trabajando sean cuales sean las condiciones. Creo que, sin lugar a dudas ha habido una desprotección enorme por parte del gobierno y no han atendido bien a las necesidades del sector. Estos planes de desconfinamiento o confinamiento, en el fondo, han un poco priorizado los mercados que mueven más plata en desmedro de la cultura, lo cual me parece muy grave, ha sido un medio muy golpeado y muy poco protegido (&#8230;) Creo también es un medio súper solidario, resiliente y creo también que se van a buscar formas de hacer teatro al aire libre, de cómo sea seguir. Estoy segura que en el fondo la han pasado muy mal todos y todas pero que van a seguir trabajando porque hay mucha vocación y compromiso. </span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><b>Generalmente las personas se sienten más atraídas por la puesta en escena de las obras dramáticas, considerando esto ¿Cómo se fomenta el gusto por el texto teatral frente a la escasez del recurso visual/auditivo que construye la experiencia artística de ir al teatro?</b></span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">Hay mucha gente a la que no le gusta ir al teatro, yo tengo amigas que me dicen “no lo puedo soportar”. Creo que es por una formación el no saber cómo interpretar los signos que vemos en escena porque muchas veces hacen referencia a formas de actuar, a estilos y eso también es un gusto adquirido. Ir a las funciones como leer los textos son gustos adquiridos, por ende, es responsabilidad del sistema educativo darnos las herramientas para poder tener una buena lectura tanto del espectáculo como el texto, así como nos tienen que dar las herramientas para que nosotros podamos leer cualquier texto y comprenderlo, también nos tienen que dar las herramientas de comprensión de los textos teatrales. Cuando hablo de comprensión lectora no voy a “qué dijo el personaje de la escena, no sé cuánto”, si no que podamos codificarlo y apreciarlo en toda su potencia. Entonces hacer eso es un trabajo que tiene que ser gradual y sostenido durante todos los años de formación pedagógica que uno tiene. A nadie se le ocurriría decir que todas las novelas que se leen se tienen que transformar en una película, pero con las obras de teatro sí pasa eso, “no leen teatro si no es para representarlo.” Creo que ahí hay un error (&#8230;) bacán que se represente teatro, encuentro que es una experiencia muy enriquecedora en cualquier momento de tu vida, pero además creo que eso no puede ir en desmedro de la lectura y de que aprendamos que leer tiene que ser un placer. Ese es un problema transversal en los planes lectores en casi todos los colegios (…), en las bibliotecas hay pocos textos teatrales disponibles para los estudiantes, para infancia hay súper poco de teatro (&#8230;), hay libros ilustrados de narrativa y poesía, pero no hay casi nada de teatro ilustrado que podría hacerse también ¿por qué no? En ese sentido creo que el teatro como género, si lo veo desde la literatura está super poco desarrollado, solo como literatura y como lectura (&#8230;) La idea es dar herramientas para hacer una lectura crítica, más allá de la comprensión de lectura. Todavía hay varios paradigmas de que esa es la forma de evaluar la lectura, es tratar que los estudiantes puedan asimilar el potencial crítico que presenta un texto, de cómo ese texto critica la cultura, y cómo nosotros podemos criticar la forma en que ese texto representa los fenómenos culturales. Creo que si logramos hacer eso vamos a tener ciudadanos mucho más comprometidos y pensantes. </span></span></p>
<p style="text-align: center" align="justify"><span style="font-size: 24px">“<span style="font-family: Cambria, serif"><b>Hay proyectos que son muy institucionales, pero también hay archivos comunitarios y es importante entender que cualquier persona puede archivar o puede participar de un proyecto de resguardo de la memoria porque todos participamos de esa memoria”</b></span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><b>¿Cómo ha sido la recepción de los proyectos por el público? ¿Se leyeron? ¿Cumplió sus propósitos? ¿Qué apoyos tuvo? </b></span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">En el caso de la antología, no sé qué alcance tuvo. Sé que se compró para algunas bibliotecas, pero más allá de mi propia experiencia con los talleres no sé cómo le fue después. No he sabido de otros profes que la hayan trabajado, me encantaría que fuese así, pero la verdad es que no lo sé. Sí tuve mucho apoyo de los dramaturgos y dramaturgas, la verdad es que la esfera del teatro es muy comprometida con las audiencias, de harta vocación y compromiso, entonces en ese sentido son muy receptivos a cualquier proyecto que pueda hacer llegar ese mensaje a más personas. En la esfera de los archivos he tenido cosas muy gratas y otras quizás no tanto, pero en general han tenido buena recepción, la gente se da cuenta de la importancia de ese resguardo, pero no hay mucha política en cuanto al resguardo archivístico y eso es lo que quisiéramos que cambiara. Nuestra idea es llegar a la mayor cantidad de personas y generar un cambio al entender los archivos. Hay proyectos que son muy institucionales, pero también hay archivos comunitarios y es importante entender que cualquier persona puede archivar o puede participar de un proyecto de resguardo de la memoria porque todos participamos de esa memoria. Creo que es importante cambiar ese enfoque, y eso me motiva harto. Ahí puedo vincular las dos cosas, es súper importante trabajar con archivos en aula, ya sea de teatro o de otras áreas (&#8230;) Está todo este esfuerzo por generar nuevos materiales, pero no basta con eso, tenemos que generar maneras en que esos materiales lleguen a las personas que lo pueden usar y eso pasa con los libros y también con los archivos. Pasa también con el teatro en escena, cómo hacemos para llegar a esas personas y eso requiere un trabajo muy colaborativo entre las familias, los profes y los mismos estudiantes que tengan ese compromiso con su misma formación. </span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><b>¿Qué otros proyectos tiene en consideración?</b></span></span></p>
<p align="justify">—<span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">Estoy terminando el archivo de Jorge Díaz. Creo que para colegios debería tener alto impacto, porque en casi todos los colegios se lee el </span></span><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium"><i>Cepillo de Dientes</i></span></span><span style="font-family: Cambria, serif"><span style="font-size: medium">, así que ahí va haber harto material. Estamos empezando este catastro nacional de artes escénicas, la idea es trabajar en todas las regiones, con distintos grupos artísticos, para saber quiénes guardan documentación ya sea física o digital, como papeles, fotografías, lo que sea, quiénes los resguardan, por qué lo hacen, cómo les gustaría que se conservaran, qué es lo que se necesita para que eso no se pierda. Es un primer sondeo. Así súper ambiciosamente, nos gustaría poder incidir en cómo se elaboran políticas para la conservación, difusión y resguardo de ese patrimonio. </span></span></p>
<p align="justify">
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://haciaelsur.cl/2021/07/23/la-necesidad-de-los-archivos-del-teatro-chileno-y-la-formacion-de-lectores-de-dramaturgia-en-la-escuela/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>

<!--
Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: https://www.boldgrid.com/w3-total-cache/?utm_source=w3tc&utm_medium=footer_comment&utm_campaign=free_plugin

Almacenamiento en caché de páginas con Disk: Enhanced 

Served from: haciaelsur.cl @ 2026-03-12 22:34:59 by W3 Total Cache
-->